El seguro de desempleo es un apoyo financiero temporal en caso de que el asegurado pierda su puesto de trabajo. Dependiendo de la institución con la que se adquiera, existen ciertas reglas. Por ejemplo, algunos bancos o aseguradoras lo proporcionan «default» cuando solicitas un préstamo o crédito con ellos.
Cuando se tramita un crédito o un préstamo, muchas aseguradoras ofrecen el seguro de desempleo, bien como póliza independiente o bien como cláusula adicional de algún otro seguro. Esto supone una garantía para ambas partes: por un lado, el trabajador que contrata el préstamo queda protegido si pierde su empleo porque, en ese caso, la póliza se encargará de seguir pagando el crédito; y por otro lado, la entidad que otorga el crédito se beneficia, ya que este no dejará de pagarse en ningún momento.

- Según la Organización Mundial del Trabajo (OIT), el 70 % de los trabajadores no cuenta con un seguro de desempleo. Aunque este dato se publicaba en un contexto de crisis mundial (2012), nos da una idea de lo desprotegidos que estamos como trabajadores.
